Pedro Sánchez ha sido entrevistado en Televisión Española en un programa que ha sido calificado como un 'Aló Presidente' al estilo chavista. La entrevista, realizada por Pepa Bueno, ha sido criticada por su falta de rigor y profundidad, y se ha considerado como un espacio propagandístico pagado con dinero público. Sánchez ha utilizado el programa para defender su gestión y atacar a la oposición, y ha negado cualquier responsabilidad en la corrupción que afecta a su partido y familia. El programa ha sido visto como un ejemplo de la ocupación del poder político y mediático por el sanchismo, y ha generado críticas por su falta de independencia y objetividad. La entrevista ha sido calificada como un 'masaje' y un 'publirreportaje', y se ha considerado que no ha aportado nada nuevo ni interesante. Sánchez ha utilizado el programa para repetir sus mantras sobre la 'resiliencia' y el 'cambio climático', y ha evitado dar explicaciones sobre la corrupción que salpica a su mujer, hermano y ministros. El programa ha sido visto como un ejemplo de la decadencia de la democracia en España y la falta de libertad de prensa.