La administración Trump está poniendo en riesgo la relación con sus aliados debido a su estrategia actual. Un ejemplo es la reciente "alianza" de inversión con Japón, en la que Japón tendrá que aceptar aranceles del 15% a cambio de invertir 550.000 millones de dólares en la economía estadounidense. Además, la relación con Corea del Sur se ha visto afectada por redadas del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas en una fábrica de Hyundai en Georgia. Por otro lado, Finlandia es un aliado fundamental para la seguridad del Ártico, y se ha firmado un acuerdo marítimo entre EEUU, Canadá y Finlandia para la construcción de rompehielos. Sin embargo, aún no se ha firmado ningún contrato con EEUU. La administración Trump debería solucionar esto cuanto antes, especialmente teniendo en cuenta que la semana pasada, Davie, el propietario canadiense del astillero de Helsinki, se comprometió a invertir 1.000 millones de dólares en una nueva fábrica de rompehielos en Texas. La reindustrialización y la seguridad del hemisferio occidental requieren que la mano derecha sepa lo que hace la izquierda, y ese es un problema de la Casa Blanca.