La directora de Inteligencia Nacional de Estados Unidos, Tulsi Gabbard, ha iniciado una investigación formal sobre contratos del Gobierno español con Huawei, valorados en 12,3 millones de euros, para determinar si representan un riesgo para la seguridad en el marco de la OTAN y las bases militares compartidas. El objetivo es evaluar la solidez de los protocolos de intercambio de información con España y los riesgos para activos, métodos y fuentes de inteligencia estadounidenses. La investigación se debe a advertencias previas de las comisiones de Inteligencia del Senado y la Cámara de Representantes. Si se confirma que los contratos continúan, podría limitarse notablemente el flujo de inteligencia compartida, afectando a operaciones contra el terrorismo, el crimen organizado y otras amenazas estratégicas. El Ministerio del Interior español adjudicó los contratos a Huawei para el suministro de servidores y servicios de consultoría para el sistema de interceptación legal de comunicaciones. La empresa china está sujeta a las leyes chinas de Inteligencia Nacional y Seguridad de Datos, que obligan a colaborar con el Partido Comunista y entregar cualquier información solicitada. La Comisión de Revisión Económica y de Seguridad señala incoherencias en la aplicación de una política común europea para retirar a proveedores chinos de infraestructuras críticas. El Gobierno español tiene hasta finales de mes para reconsiderar o revocar el contrato.