El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, ha anunciado que la Administración Federal de Aviación (FAA) reducirá un 10% el tráfico aéreo en 40 aeropuertos del país a partir de este viernes, debido al prolongado cierre gubernamental. El cierre, que supera los 36 días, ha paralizado la actividad de parte de la Administración federal, afectando a 42 millones de personas que dependen de cupones de ayuda para la alimentación. La FAA se ha visto especialmente afectada, con 13.000 controladores aéreos y 50.000 agentes de seguridad aeroportuaria obligados a trabajar sin cobrar desde hace más de un mes. El administrador de la FAA, Bryan Bedford, advirtió que entre el 20% y el 40% de los controladores asignados a los 30 aeropuertos más grandes del país no han acudido a sus puestos de trabajo, lo que ha provocado retrasos generalizados y cancelaciones en cadenas. Las aerolíneas han reclamado el fin del cierre, alertando de los riesgos para la seguridad y la estabilidad del sistema. Se estima que entre 4.000 y 4.500 vuelos podrían verse alterados cada día.