Decenas de personas en EEUU han sido despedidas de sus puestos de trabajo por comentarios o escritos en redes sociales sobre el asesinato de Charlie Kirk. La llamada a la "justicia" y consecuencias para quienes "celebren" públicamente la muerte del activista ha sido atendida por políticos republicanos y figuras populares. Entre los despedidos se encuentran pilotos de aerolíneas comerciales, profesores de universidad y analistas de grandes medios de comunicación. La columnista de opinión del Washington Post, Karen Attiah, fue despedida tras once años de trabajo en el periódico por publicaciones en la plataforma Bluesky. El Secretario de Transporte, Sean Duffy, respondió a una publicación viral de un piloto de American Airlines sobre Kirk. La aerolínea confirmó que había iniciado acciones para abordar la situación. Delta también suspendió a varios empleados por publicaciones que violaban las políticas de la empresa. Una web anónima recopiló información de personas que celebraban la muerte de Kirk, con más de 30.000 casos registrados. Un profesor de secundaria en Carolina del Sur fue despedido después de que su publicación en Facebook fuera replicada por influencers y congresistas republicanos.