El 12 de octubre, 4.000 militares marcharon por las calles de Madrid en un desfile presidido por los reyes Felipe VI y Letizia. Participaron 3.847 profesionales de las Fuerzas Armadas, Guardia Civil y Policía Nacional, 74 aeronaves y 162 vehículos motorizados. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibió pitos y abucheos. El periodista Iñaki Errazkin publicó en su cuenta de X que su abuelo fue asesinado por dos números de la Guardia Civil en 1937 por defender la legalidad vigente y la democracia. Los reyes y sus hijas se trasladaron al Palacio Real de Madrid para la tradicional recepción a las altas autoridades del Estado y a representantes del mundo político, económico, social y cultural. La celebración se vio afectada por la alta nubosidad, lo que redujo el número de formaciones participantes. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, no pudo repetir su saludo de otros años al presidente del Gobierno debido a la ausencia de Santiago Abascal.