Decenas de miles de israelíes han salido a las calles de Tel Aviv para protestar por la decisión del Gobierno de Israel de expandir su ofensiva en la Franja de Gaza y para pedir un acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes con el grupo islamista Hamás. La protesta, que se llevó a cabo en la Plaza de los Rehenes de Tel Aviv, contó con la participación de más de 100.000 personas, según el Foro de Familias de Rehenes y Desaparecidos. Las familias de los rehenes israelíes que continúan en la Franja, 30 muertos y 20 vivos, según las estimaciones de Israel, han rechazado el plan del primer ministro, Benjamín Netanyahu, para expandir la ofensiva y conquistar la ciudad de Gaza, donde viven un millón de palestinos. La esposa del rehén israelí Omri Miran, Lishay Miran Lavi, ha dicho que la decisión del Gobierno podría ser una sentencia de muerte para los rehenes. El gabinete de seguridad del Gobierno israelí aprobó el plan el viernes de madrugada, a pesar de la oposición del Ejército, que teme que la expansión de los combates ponga en riesgo las vidas de los rehenes y lleve a sufrir grandes bajas entre las filas de las fuerzas armadas.