La Global Sumud Flotilla ha planteado la pregunta de si los parlamentarios que se ausentan de sus obligaciones parlamentarias deben seguir percibiendo retribuciones públicas. El diputado valenciano Juan Bordera no comunicó su viaje a la Mesa de Les Corts y ha cobrado casi 3.000 euros desde que embarcó en la flotilla. La participación de Bordera en la flotilla se considera una acción humanitaria, no política. Los reglamentos de los parlamentos no contemplan sanciones para el absentismo injustificado, aunque el Parlamento Europeo sí ha establecido mecanismos para sancionar el absentismo. Las Cortes Valencianas están estudiando la posibilidad de introducir una modificación de su reglamento para añadir sanciones por absentismo. Los eurodiputados reciben una asignación mensual de 10.927,44 euros brutos y 4.950 euros para gastos. La falta de asistencia de los parlamentarios plantea un problema de legitimidad y regulación, ya que el dinero sale del bolsillo de todos.