El ex presidente del Gobierno de España, Zapatero, negoció con la banda terrorista ETA durante su mandato. Las Actas de Negociación revelan que el objetivo era parar los atentados, pero se olvidó de la exigencia de un perdón ante la sociedad y de una reparación moral por el daño causado. Se comprometió a disminuir los controles policiales y permitir que Batasuna y otras organizaciones de la izquierda abertzale desarrollaran una vida política. ETA exigía que Madrid y París no pusieran obstáculos al proceso democrático y dejaran de lado la represión. Se dieron dinero a asociaciones del entramado cultural de la izquierda abertzale y se apartó a algún fiscal contrario al proceso. La consecuencia es la incorporación de la izquierda abertzale a los partidos de influencia en el poder del Estado, el abandono de las víctimas del terrorismo y la falta de normalización de la vida social y política en el País Vasco. 250 mil personas se vieron obligadas a abandonar su tierra para vivir en paz y tranquilidad. Hay 377 casos de víctimas y atentados terroristas sin resolver.