Jesús Cintora y Pablo Iglesias se enfrentaron en el plató de Malas Lenguas en TVE. La discusión comenzó cuando Iglesias interrumpió a otro invitado, lo que generó la reprimenda del moderador. Cintora intentó recuperar el orden, pero Iglesias no se calló. La situación se volvió tensa cuando Cintora le dijo a Iglesias que ya había tenido su momento para hablar. Iglesias acusó a Cintora de ejercer censura y de no permitirle expresar sus opiniones. El enfrentamiento generó un debate en redes sociales, con muchos espectadores criticando el tono altivo de ambos y cuestionando la utilidad de este tipo de debates en la televisión pública. La frase de Cintora se convirtió en tendencia en redes sociales, con algunos interpretándola como un corte certero y otros como una muestra de egocentrismo. El enfrentamiento puso de manifiesto la fractura entre dos figuras que, aunque comparten pasado ideológico, hoy representan modelos opuestos de comunicación política.