El líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha rechazado la propuesta del Gobierno del PSOE en Madrid de transferir competencias sobre inmigración al Gobierno del PSOE en Barcelona. Esto ha generado un debate sobre los vínculos entre el catalanismo y el racismo. El prólogo de la propuesta ha sido calificado de 'racista' por Iglesias, lo que ha sido respondido con indignación por Junts, que ha calificado la crítica de 'anticatalanista'. El artículo destaca que el catalanismo y el racismo no son incompatibles y que la inmigración incontrolada es un problema para la calidad de vida de los locales en Cataluña. El autor considera que los separatistas tienen razón en su propósito de poner coto a la inmigración incontrolada, pero que ahora son incapaces de disimular sus verdaderas intenciones.