Carlos Mazón, presidente de la Generalitat Valenciana, ha superado el primer 'match ball' de octubre, el Día de la Comunitat Valenciana, sin problemas. La oposición, liderada por el PSPV-PSOE y Compromís, había planeado crispar el ambiente, pero la lluvia ha frustrado sus planes. Mazón ha salido indemne en las encuestas y entrevistas, y los sondeos muestran que el PP vuelve a ganar y gobernar. La izquierda ha fracasado en su objetivo de reventar el día clave, y la procesión cívica ha sido la más aburrida de la historia. La ministra Diana Morant había amenazado con que Mazón no debía estar presente, pero al final no ha habido incidentes. El portador de la Senyera, Borja Sanjuán, se había hecho un traje con el número de muertos de la dana, 229, pero no ha podido mostrarlo. La TVE sanchista ha intentado sacar un vídeo sobre las alertas hidrológicas, pero no ha tenido éxito. Mazón ha ganado sin quererlo, y la izquierda se ha quedado con cara de boba.