Beatriz Corredor, durante su comparecencia ante la comisión de investigación, atribuyó la responsabilidad del incidente del 28 de abril a las empresas de generación eléctrica, señalando como desencadenante una 'mala gestión' de una planta fotovoltaica en Badajoz y el incumplimiento de las centrales convencionales en el control de tensión dinámica. Corredor defendió la actuación de Red Eléctrica, asegurando que 'ningún dispositivo ni infraestructura' de la empresa falló y que su rendimiento fue 'eficiente' frente a otros agentes del sector. Las centrales no cumplieron con la obligación de arrancar en autónomo tras el incidente, como exige la legislación, y no se notificaron señales previas de vulnerabilidad en la red. El diputado del PP Miguel Ángel Castellón acusó a Redeia de ignorar avisos previos sobre la fragilidad del sistema, generando un cruce de acusaciones que intensifica el debate sobre la gestión del 'cero energético'. La fecha del incidente, el 28 de abril, es crucial para entender el contexto de la situación. La planta fotovoltaica en Badajoz y las centrales convencionales jugaron un papel importante en el incidente. La legislación exige que las centrales arranquen en autónomo tras un incidente, lo que no sucedió en este caso.