Isabel Díaz Ayuso, presidenta madrileña, critica duramente al gobierno central de Pedro Sánchez, calificando su política como 'socialismo desorejado' que asfixia la iniciativa individual y reduce libertades. Ayuso defiende un modelo que premie el esfuerzo y la inversión, en lugar de la cultura del subsidio. También critica la condonación de la deuda catalana, considerándola un premio al descontrol financiero. Ayuso subraya que el 'socialismo desorejado' es un problema más profundo que trasciende una sola decisión económica. Su mensaje conecta con una parte del electorado que ve en Madrid un contrapeso al 'laboratorio ideológico' de Sánchez y sus socios.