La administración cultural de Alemania, liderada por el ministro de Cultura Wolfram Weimer, ha decidido dejar de emplear asteriscos, desdoblamientos en plural o símbolos como «@» para marcar la neutralidad de género en documentos oficiales, comunicaciones internas y discursos. Esta medida se aplicará en todos los departamentos bajo su responsabilidad, que suman unos 470 trabajadores. Weimer ha instado a que esta política se adopte en los 15 ministerios federales, fundaciones, medios públicos, el sistema educativo y en instituciones culturales como museos o centros de interpretación histórica. El ministro defiende el uso del alemán normativo y considera que el lenguaje de género neutro profundiza la división de la sociedad. La decisión ha generado rechazo en partidos progresistas y entre activistas LGTBIQ+, que la tachan de retroceso simbólico. La plataforma Campact ha reunido más de 75.000 firmas para pedir que se anule la medida.