El presidente estadounidense, Donald Trump, pronunció un discurso memorable y extraño ante la Asamblea General de la ONU. En su intervención, criticó la inmigración masiva y las medidas para mitigar el cambio climático, calificándolas de 'estafas' y 'locuras de liberales incompetentes'. También se refirió a la energía renovable como 'un chiste' y afirmó que 'la huella de carbono es un engaño inventado por personas con malas intenciones'. Trump se dirigió a Europa, diciendo que 'es hora de acabar con ese experimento de fronteras abiertas... Sus países se están yendo al infierno'. El discurso duró casi una hora y fue recibido con silencio por el auditorio. Trump también se refirió a la ONU, afirmando que 'ni siquiera se acerca a la altura de su potencial'. El teleprompter falló al comienzo del discurso, lo que Trump aprovechó para hacer un comentario humorístico. A pesar de las expectativas de que Trump anunciara recortes en la ayuda humanitaria o amenazara con retirar a la ONU de Nueva York, no hubo ninguna novedad en la relación entre EEUU y la ONU. El discurso fue considerado como uno de los más dispersos, repetitivos y excéntricos jamás pronunciados por un presidente estadounidense en la ONU.