Alfonso Guerra, vicepresidente del Gobierno entre 1982 y 1991, tuvo 13 hermanos, entre ellos Adolfo 'el Fito' y Antonio 'el Patillas', quienes se beneficiaron de su posición. Adolfo, con poca formación escolar, se dedicaba al oficio de pintor y conoció al empresario José Garrido, con quien llevó a cabo operaciones especulativas. Tras aprobar unas pruebas, ingresó en el Ayuntamiento de Sevilla y ascendió a director de un mercado local y luego a director de la empresa municipal MercaSevilla. Antonio 'el Patillas', mayor que Alfonso, se dedicaba a la fábrica de artillería hasta que un infarto lo obligó a dejar su trabajo. Luego, se puso a disposición de su hermano Juan para ganar comisiones como agente comisionista en el matadero de Alcalá de Guadaíra. Ambos hermanos fueron imputados por cobro de comisiones en supuestos tráficos de influencias. Adolfo murió en 2010 y Antonio en 1996. La empresa municipal MercaSevilla controlaba el 51% de las acciones y el alcalde socialista Manuel del Valle la dirigía. José Villa Rodríguez, director general de la empresa, nombró a Adolfo Guerra para sondear el mercado para posibles interesados en la adjudicación de terrenos. La compañía Comasa, relacionada con Juan Guerra, se benefició de la adjudicación de esos terrenos.