Un estudio del Instituto de la Escuela de Economía de Kiev y un análisis de imágenes satelitales publicado por el investigador Jompy revelan que las reservas de tanques de Rusia están disminuyendo rápidamente. El depósito 1311, que almacena tanques T-72B, se está vaciando a un ritmo de 20 tanques al mes, lo que sugiere que se agotará antes de fin de año. La industria rusa no puede restaurar los tanques lo suficientemente rápido, lo que lleva a la extracción de tanques obsoletos como los T-55 y T-62. La falta de artillería y la disminución de la capacidad de reactivación de piezas también afectan la capacidad de Rusia para sostener la guerra en Ucrania. El análisis sugiere que la guerra de desgaste ha llevado al ejército ruso a un punto de 'desmecanización', lo que limita su capacidad para transformar avances tácticos en rupturas estratégicas. La situación es crítica, con solo 586 tanques T-72A en buen estado en los depósitos 349 y 2544, y la mayoría de los tanques restantes en mal estado.