La inmigración ha vuelto a ser un tema central en la agenda política española, después de una oleada migratoria considerable en 2004-2008 y la crisis migratoria de 2015. Según el Eurobarómetro, España se situaba por encima de Alemania, Italia y los Países Bajos en cuanto a la preocupación por la inmigración. La crisis económica de 2008 y la Gran Recesión borraron la inmigración del debate público, pero ahora ha vuelto a situarse entre las principales inquietudes de los españoles. Un gráfico del CIS muestra que el porcentaje de españoles preocupados por la inmigración ha aumentado hasta un 15% en julio de 2025. Los datos indican que las personas de clase trabajadora, con un nivel educativo secundario y algo más jóvenes y hombres, son los más preocupados por la inmigración. Vox ha intentado colocar este asunto en la agenda política y ha encontrado un caladero de votos en las clases trabajadoras. La literatura académica ofrece explicaciones económicas, culturales y de alineación social para entender por qué los obreros apoyarían a la derecha radical.