La decisión del juez Peinado de que Begoña Gómez sea juzgada por un jurado popular ha sorprendido a Pedro Sánchez en Nueva York, en plena Asamblea de la ONU. El presidente ha defendido la inocencia de su entorno, incluyendo a su hermano y su mujer, y ha confiado en que la verdad acabará imponiéndose. Begoña Gómez, citada este sábado, enfrentará un jurado por un presunto delito de malversación, junto a Cristina Álvarez y Francisco Martín, por el nombramiento de la asesora en Moncloa. El jurado popular, instituido por el PSOE en 1995, era un símbolo de la democracia participativa, pero ahora los socialistas cuestionan su imparcialidad. Mientras tanto, Sánchez ha anunciado el envío del BAM Furor para proteger la Global Sumud Flotilla en Gaza, y ha exigido que se cumpla la ley internacional. El jurado decidirá si hubo abuso de poder, y la verdad deberá probarse en el tribunal, no en discursos.