El cierre del Gobierno de Donald Trump, iniciado el 1 de octubre, ha provocado un caos en todo el país. Las negociaciones en el Senado para abrir el Gobierno federal siguen encalladas. Como resultado, EEUU está viviendo el cierre de Gobierno más largo de la historia, afectando a numerosos sectores, incluyendo los Parques Nacionales. Aproximadamente 9.000 guardaparques y personal del Servicio de Parques Nacionales se encuentran en licencia forzosa, lo que ha generado una parálisis en la protección del medio ambiente. La basura se acumula en los centros de visitantes, los senderos se deterioran irreparablemente y la vida silvestre permanece sin monitoreo. El Senado se ha reunido en sesión extraordinaria para intentar poner fin a 39 días de suspensión de actividades gubernamentales. El director del Consejo Económico Nacional de la Casa Blanca, Kevin Hassett, ha advertido que el cierre parcial del gobierno costará a Estados Unidos alrededor del 1,5% del PIB, según estimaciones de Goldman Sachs.