El Gobierno de Pedro Sánchez se enfrenta a un nuevo escándalo por la compra de pulseras antimaltrato defectuosas en AliExpress, lo que ha generado críticas por la improvisación y negligencia del Ejecutivo. Las pulseras, que debían proteger a las víctimas de violencia de género, han fallado en un 1% de los casos, lo que se traduce en 45 mujeres afectadas. El Ministerio de Igualdad, liderado por Ana Redondo, ha tratado de restar importancia al asunto, pero las críticas han sido duras. El Partido Popular ha denunciado que este escándalo es un ejemplo más de la contradicción entre el discurso feminista del Gobierno y su gestión real. El caso ha generado un gran revuelo y se espera que tenga consecuencias políticas para el Ejecutivo. El PP ha recordado que el Gobierno ha tolerado prácticas contradictorias con el discurso feminista, como la contratación de chicas de compañía en empresas públicas. El balance del PP es claro: '100% de mentiras y 0% de gestión a favor de las mujeres'. El caso de las pulseras no es un simple error técnico, sino un símbolo de la improvisación y contradicciones del Gobierno de Sánchez.