Trump está coaccionando a las empresas de semiconductores adscritas a la Ley CHIPS para que inviertan más dinero en EE.UU. si quieren recibir las subvenciones pactadas. La estrategia de Trump busca generar decenas de miles de millones de dólares en inversiones extra en suelo estadounidense, como lo hizo con TSMC, que invirtió 65.000 millones y comprometió otros 100.000 millones. El Jefe de la Oficina de Comercio de EE.UU., Howard Lutnick, ha lanzado la advertencia de que las subvenciones estatales para empresas privadas pueden quedarse en el limbo si las empresas extranjeras de chips no tienen suficiente incentivo para expandir sus proyectos en EE.UU.