Donald Trump, presidente de Estados Unidos, se reunió con Lip-Bu Tan, consejero delegado de Intel, después de pedir su dimisión la semana pasada por conflicto de intereses. La reunión fue para desactivar la bomba de relojería que Trump activó sobre su puesto al denunciar sus vínculos con China. Trump destacó el éxito y ascenso de Tan, afirmando que son una historia increíble. La reunión incluyó al secretario de Comercio, Howard Lutnick, y al secretario del Tesoro, Scott Bessent. Intel enfrenta problemas como retrasos en la producción de chips avanzados, pérdida de cuota de mercado y dificultades para adaptarse a nuevas demandas tecnológicas. Las acciones de Intel subieron un 2% después de la publicación de Trump. Lip-Bu Tan fue elegido para revertir la situación, pero Trump pidió su dimisión después de que el senador Tom Cotton cuestionara sus inversiones en empresas chinas. Tan aseguró que estaba en contacto con la Administración de Trump y contaba con el respaldo de la junta directiva de Intel.