Donald Trump ha decidido posponer 90 días la fecha límite para negociar con China los gravámenes a sus importaciones, que expiraba el 12 de agosto. Esto significa que los aranceles sobre las importaciones chinas seguirán siendo del 30%, que se compone del 10% de base impositiva más el 20% aplicado por Trump en su lucha contra la entrada de fentanilo. La prórroga permite evitar que se desate la guerra comercial que Trump escaló hasta el 145% de impuestos a los productos chinos. La nueva fecha límite para fijar de manera definitiva los aranceles para China se situaría en noviembre. Los gigantes tecnológicos estadounidenses Nvidia y AMD van a pagar al Gobierno de EEUU el 15% de sus ingresos por la venta de chips para IA a China a cambio de obtener el visto bueno de Trump para poder exportar esos productos. La inflación en la economía estadounidense ya se ha encaramado hasta el 2,7% y el ritmo del gasto del consumidor se ha empezado a enfriar.