Larry Fink, CEO de BlackRock, advierte que el dólar estadounidense podría perder su estatus como moneda de reserva mundial debido a una mezcla de factores económicos y tecnológicos, como el crecimiento explosivo de bitcoin y la deuda nacional de Estados Unidos, que alcanzará niveles tan altos que sus pagos de intereses ya superan el presupuesto del Departamento de Defensa. Para 2030, todos los ingresos federales podrían destinarse únicamente a cubrir el gasto público y los intereses de la deuda. La tokenización permite dividir cualquier activo en fracciones mínimas que pueden ser negociadas en blockchain, lo que podría debilitar la hegemonía del dólar.