Talgo ha intensificado sus pérdidas hasta los 65,71 millones de euros en el primer semestre del año, a la espera de un plan de rescate capitaneado por capital público-privado vasco. La empresa ha acumulado números rojos debido a las deudas y la multa de Renfe, que ascendía a 116 millones de euros. A pesar de que la cartera de pedidos es récord histórico con 4.967 millones de euros, la compañía sigue sin materializar el plan de rescate. El consorcio vasco, encabezado por Sidenor y el Gobierno vasco, junto con BBK y Vital, se hará con el 29,76% de la empresa pagando 4,15 euros por acción. La Sepi inyectará 75 millones de euros en la compañía, con 45 millones para suscribir una ampliación de capital y 30 millones para suscribir obligaciones convertibles. La parte vasca completará el 'préstamo' a Talgo con otros 75 millones de euros. La empresa espera la aprobación de una nueva estructura de endeudamiento integrada en dos tramos: 650 millones de euros con vencimiento a 6 años y una línea de circulante de 120 millones con vencimiento a 3 años. El precio de las acciones ha cerrado a 2,74 euros, muy por debajo del precio de compra de 4,15 euros por acción.