El Gobierno vasco pondrá en marcha nuevos instrumentos financieros para fortalecer y renovar el tejido empresarial vasco, con una inversión de 1.000 millones de euros. La sociedad de inversión Indartuz, con una dotación de 400 millones, coinvertirá con grandes fondos españoles y extranjeros en proyectos estratégicos. El fondo de arraigo Finkatuz se ampliará en 350 millones, y se lanzarán nuevos fondos de capital riesgo, Handituz y Ezten II, con una dotación de 100 millones cada uno. El Instituto Vasco de Finanzas contará con 150 millones para financiación tradicional y nuevas líneas de financiación garantizada. El objetivo es traccionar otros 3.000 millones de fondos privados y apalancar la transición y transformación del tejido empresarial vasco. El lehendakari Imanol Pradales y los consejeros de Hacienda y Industria, Noël d'Anjou y Mikel Jauregi, han explicado que se trata de una apuesta estructural para responder a la incertidumbre y arriesgar para impulsar el crecimiento.