La generación Z cambia de trabajo cada 1,1 años en promedio, según un informe de Randstad, lo que refleja una transformación en el modo de entender el trabajo. El salario ya no es la única motivación, ya que un 68% de los jóvenes busca espacio para crecer y alinear valores con la empresa. La presión de la tecnología y la IA también influye en esta decisión. Los expertos en recursos humanos destacan la importancia de la formación para retener a esta generación. La generación Z busca seguridad en su capacidad de reinventarse, más que en un puesto estable. Un 40% prioriza sus objetivos profesionales a largo plazo sobre la permanencia en un empleo. La formación continua es clave para que esta generación no vea un empleo como un simple trampolín. Reyes Suárez, de Randstad Professionals, destaca que la generación Z busca dopamina y que la formación es fundamental para convertirlos en un motor de talento sostenido.