La generación Z está cambiando de empleo a un ritmo récord, con un 54% de los encuestados buscando constantemente nuevas oportunidades y un 33% planeando dejar su actual empleo en menos de un año. Según Randstad, los jóvenes de la generación Z solo permanecen una media de 1,1 años en sus empleos, en comparación con los 1,8 años de los millennials, los 2,8 años de la generación X y los 2,9 años de media de los boomers. La motivación principal no es el salario, sino mejorar sus habilidades y convertirse en mejores profesionales. Un 68% declara que mantiene su compromiso con sus actuales empleos, pero sus valores no se encuentran alineados con los de las empresas que los contratan. El 40% de la generación Z afirma tener en cuenta siempre sus objetivos profesionales a largo plazo a la hora de cambiar de empleo. La clave para retenerlos es ofrecer planes de carrera y desarrollo bien parametrizados y comunicar con claridad. El 30% de los jóvenes aseguraba haber dejado su trabajo por la falta de oportunidades en la progresión profesional y dos de cada cinco confía en que su empleador invertirá en su aprendizaje continuo, especialmente en IA y tecnología.