El Tribunal Supremo ha unificado su criterio sobre la posibilidad de cambiar la jornada laboral a conveniencia de la empresa. En una sentencia reciente, el tribunal ha establecido que no basta con que el contrato diga que se puede trabajar 'de lunes a domingo' para justificar un cambio de jornada. La empresa debe negociar con los empleados antes de aplicar cualquier cambio. El origen de la sentencia es un conflicto colectivo planteado por los sindicatos después de que una empresa decidiera ampliar su jornada de lunes a viernes a lunes a domingo para atender las necesidades de sus clientes empresariales. La plantilla de la empresa había trabajado únicamente de lunes a viernes durante más de cinco años. El Tribunal Supremo da la razón a los sindicatos y anula la decisión de la empresa, indicando que el cambio de jornada supone una modificación sustancial de condiciones de trabajo y debe someterse a negociación. La sentencia establece que la jornada habitual consolidada no puede alterarse unilateralmente por la empresa. El fallo del Supremo fortalece la posición de los empleados y les da más herramientas frente a cambios de jornada no negociados. La empresa debe negociar con los empleados antes de aplicar cualquier cambio sustancial en la jornada laboral.