La producción vinícola de 2025 se estima en 34 millones de hectolitros, lo que supone una de las peores vendimias del siglo. La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA) atribuye esta caída a factores como la meteorología adversa, con tormentas de granizo y un verano extremadamente cálido y seco. Además, la enfermedad del mildiu ha afectado a comunidades como Andalucía, La Rioja y Castilla y León. La UPA también destaca la vulnerabilidad del sector ante el cambio climático, que ha supuesto una pérdida de 439.788 hectolitros. La crisis del sector se agrava por la incertidumbre en la política arancelaria estadounidense y la reforma de la Política Agraria Común. Los agricultores han protestado por los precios ofrecidos por las bodegas, considerándolos injustos y que abocan a la crisis a su sector. La producción vinícola promedio se sitúa en torno a los 40-43 millones de hectolitros, por lo que la estimación actual supone un recorte notable.