El consumo de pan en España ha disminuido un 25% en la última década. Según el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, el consumo per cápita anual de pan ha pasado de 56,4 kg en 1990 a 27,4 kg en 2024. La caída es más pronunciada si se consideran los años 60 y 70, cuando el consumo de cereales panificables era de 92,5 kg por habitante y año. El precio del pan ha aumentado un 29% en los últimos diez años, aunque en el último año se ha mantenido por debajo del índice general de precios. La industria del pan atribuye la caída del consumo a cambios en los hábitos de consumo, como una mayor disponibilidad de alternativas al pan y una dieta más variada. El sector también destaca el aumento de variantes más saciantes, como el pan integral. La percepción de que el pan es un alimento que puede engordar también es una posible explicación para la caída del consumo. El pan sigue siendo un producto con un nivel de penetración casi absoluto en los hogares españoles, alcanzando más del 99,8%, y genera un negocio de 3.400 millones de euros al año.