En España, más de 3.400 municipios rurales están en riesgo demográfico estructural, lo que ha llevado a la implementación de programas para atraer a nuevos residentes. El plan DIVA en el norte de Cáceres ofrece hasta 15.000 euros a personas que se muden a la zona y teletrabajen desde allí, con un objetivo de atraer a 200 nuevos residentes estables. Castilla y León concede hasta 2.000 euros a familias que se muden a municipios pequeños y adquieran vivienda allí. Valladolid ofrece hasta 4.000 euros para jóvenes que compren vivienda en pueblos de menos de 20.000 habitantes. La Rioja concede entre 20.000 y 40.000 euros a quienes compren vivienda en municipios de menos de 5.000 habitantes. Navarra ofrece subvenciones para menores de 35 años que compren vivienda en pueblos de menos de 5.000 habitantes. Todos los programas buscan residencia continuada y subordinan la ayuda a una prueba documental de arraigo real.