China sigue elaborando planes quinquenales al viejo modo comunista, con el objetivo de alcanzar la autosuficiencia tecnológica. El Comité Central del Partido Comunista de China ha publicado un comunicado en el que se establecen los objetivos del 15º Plan Quinquenal, que incluyen impulsar la I+D en tecnologías críticas como los semiconductores, la robótica y la inteligencia artificial. El plan también busca construir un sistema industrial moderno que permita reducir la dependencia de componentes y equipos extranjeros. La guerra comercial con EEUU ha marcado el fin de la globalización y ahora China busca no depender de otros países. El plan quinquenal puede estabilizar el crecimiento de China frente a posibles amenazas externas, pero si se prioriza demasiado la autosuficiencia, se podría descuidar la apertura y competencia internacional. El consumo interno de China es insuficiente y la contribución de las exportaciones en el PIB del país es cada vez mayor. El plan quinquenal definitivo se publicará en marzo y se intensificará el foco en todo lo referente al ámbito tecnológico. Alekséi Grigórievich Stajánov, un héroe de la Unión Soviética, probablemente estaría orgulloso del esfuerzo de China por convertirse en una máquina arrolladora de innovación tecnológica.