Amazon planea reemplazar a más de 500.000 empleados de sus centros logísticos por robots e inteligencia artificial antes de 2030, según documentos internos obtenidos por The New York Times. La compañía, que actualmente emplea a unos 1,2 millones de personas solo en Estados Unidos, calcula que esta transformación le permitirá ahorrar 30 centavos por cada producto enviado. El objetivo es reducir la contratación futura, ya que el propio equipo de automatización proyecta que Amazon no necesitará incorporar más de 600.000 trabajadores que, en un escenario sin robots, habrían sido esenciales para mantener el ritmo de ventas previsto. La empresa planea replicar este modelo en 40 nuevas instalaciones antes de 2027, mientras moderniza otras como Stone Mountain, en Georgia, donde la plantilla se reducirá en más de 1.200 empleados a medida que los sistemas automatizados entren en funcionamiento. El economista Daron Acemoglu, del MIT, advierte que Amazon podría convertirse pronto en un destructor neto de empleo. La automatización podría redefinir el empleo global, con menos manos y más algoritmos.