Apple ha anunciado que ampliará su plan inversor en EEUU para los próximos cuatro años en 100.000 millones de dólares adicionales, lo que ascenderá a 600.000 millones de dólares (519.000 millones de euros). Esto se produce después de que Trump accedió a la presidencia en enero y empresas estadounidenses y extranjeras hayan anunciado planes multimillonarios de inversión en EEUU para ampliar la producción doméstica y evitar el impacto de los aranceles. La nueva inyección de Apple busca exenciones a las tarifas o sortear los peores efectos de la guerra comercial, ya que la mayor parte de su móvil estrella y de otros dispositivos se fabrican en China y en otros países asiáticos. El CEO de Apple, Tim Cook, dijo recientemente que los aranceles le supondrán un coste de 1.100 millones de dólares en el presente trimestre. Apple se dispara cerca del 6% a media sesión en Wall Street, con una capitalización que ronda los 3,2 billones de dólares.