El presidente de EEUU, Donald Trump, y el director ejecutivo de Apple, Tim Cook, han anunciado que la compañía tecnológica aumentará su inversión en la industria manufacturera estadounidense en 100.000 millones de dólares adicionales durante los próximos cuatro años, elevando la inversión total en el país a 600.000 millones de dólares. Esto se enmarca en el nuevo Programa de Manufactura Estadounidense (AMP) para atraer más actividades de su cadena de suministro y manufactura avanzada a territorio estadounidense. El objetivo es aumentar su presencia industrial en todo el país e incentivar a empresas globales a producir componentes clave dentro del territorio nacional. Actualmente, alrededor de dos tercios de los componentes de Apple fabricados en EEUU se exportan a clientes internacionales. Los nuevos socios de fabricación incluyen a Corning, Coherent, Applied Materials, Texas Instruments y Broadcom, entre otros. Apple colabora con miles de proveedores en los 50 estados, generando más de 450.000 empleos en su red de socios. En los próximos cuatro años, planea contratar directamente a 20.000 personas en EEUU, la gran mayoría dedicadas a I+D, desarrollo de software, inteligencia artificial o aprendizaje automático. Wall Street cerró en verde por la subida de las acciones de Apple, que subieron un 5% al cierre.