España es el mayor productor de aceite de oliva del mundo y cuenta con más de 200 variedades de aceitunas, cada una con características únicas en sabor, aroma, forma y textura. Las aceitunas se clasifican en verdes, negras o cambiantes, dependiendo del momento de recolección. Las variedades más populares para mesa son Gordal, Manzanilla y Hojiblanca, mientras que las variedades clave para hacer aceite son Picual, Arbequina, Hojiblanca y Cornicabra. La industria olivarera es sostenible, ya que se aprovecha todo el fruto, incluyendo la piel, el hueso y la pulpa, para producir biomasa, compost o energía eléctrica. El hueso de aceituna es una biomasa con gran poder calorífico y bajo impacto ambiental, y se extraen compuestos bioactivos con aplicaciones en cosmética y nutrición.