Un equipo dirigido por Kathleen Martínez descubrió un antiguo puerto sumergido frente a Taposiris Magna, a 45 kilómetros de Alejandría. El hallazgo, anunciado en septiembre de 2025, sugiere que la tumba de Cleopatra podría estar en este enclave. El sitio se encuentra a 12 metros bajo el Mediterráneo y muestra estructuras de gran envergadura, como muros de piedra de seis metros, columnas, bloques, ánforas y anclas. Los análisis confirman que la línea costera estaba cuatro kilómetros más lejos que hoy. El equipo encontró un túnel subterráneo que conectaba el templo de Osiris con el mar, lo que refuerza la teoría de que la tumba de Cleopatra podría estar vinculada a este templo. Desde 2002, las excavaciones en Taposiris Magna han recuperado 337 monedas con la efigie de Cleopatra VII, estatuillas de bronce, un escarabeo y un anillo de bronce. Las autoridades egipcias celebraron el descubrimiento, pero no han confirmado la ubicación de la tumba de Cleopatra. El equipo internacional continuará con buceos, excavaciones y análisis de los restos para entender mejor la conexión de Cleopatra con Taposiris Magna.