En un pequeño pueblo de Baviera, se ha descubierto un túmulo romano de 12 metros de diámetro, conocido como el túmulo de Wolkertshofen. El hallazgo es considerado de gran importancia para la comprensión de la presencia romana en la antigua provincia de Raetia. La estructura circular de piedra está vacía, lo que ha llevado a los expertos a hipotetizar que se trataría de un kenotafio, una tumba simbólica erigida para conmemorar a una persona enterrada en otro lugar. El túmulo se encuentra junto a una antigua vía romana y cerca de una villa rustica, lo que sugiere que perteneció a una familia de cierto estatus. El descubrimiento plantea nuevas preguntas sobre las prácticas funerarias romanas en las regiones periféricas del Imperio y la función de estos monumentos en las dinámicas sociales de las élites rurales romanas. El túmulo de Wolkertshofen es uno de los pocos monumentos funerarios romanos de este tipo hallados en Alemania y se considera un hallazgo arqueológico de gran importancia. El Bayerisches Landesamt für Denkmalpflege ha confirmado el hallazgo y lo considera un descubrimiento notable. El túmulo tiene 12 metros de diámetro y un pequeño anexo cuadrado de 2 por 2 metros. La noticia ha sido confirmada el 27 de octubre de 2025.