La tumba del faraón Amenofis III, ubicada en el Valle de los Reyes de Luxor, ha reabierto sus puertas después de veinte años de restauración. El equipo japonés liderado por Sakuji Yoshimura y Jiro Kondo ha trabajado en la limpieza, consolidación estructural y restauración de pinturas murales. La tumba, también conocida como WV22, fue descubierta en 1799 por los ingenieros franceses Prosper Jollois y Édouard de Villiers du Terrage. La primera excavación formal se realizó en el siglo XX bajo el auspicio de Theodore M. Davis. La tumba tiene un diseño en estilo de eje quebrado y cuenta con una cámara funeraria de 85 metros de longitud. La reapertura de la tumba es un hito en la preservación del patrimonio arqueológico egipcio y revivirá el interés internacional por la necrópolis. La tumba conserva elementos originales, pinturas y arquitectura intacta, lo que la convierte en un valioso testimonio del esplendor del reinado de Amenofis III, que gobernó entre 1390 a.C. y 1350 a.C.