En España, el pan es parte integral de la comida diaria, con un 82% de hogares considerándolo imprescindible. El país cuenta con una variedad de panes clásicos, cada uno con su propia historia y sabor. Entre ellos se encuentran la barra, la bolla gallega, la borona, el candeal y el cateto. La barra es la más popular y se caracteriza por ser ligera y tener varios cortes en la superficie. La bolla gallega es originaria de Porriño y se deja fermentar lentamente, lo que le da un toque ácido y un aroma profundo a cereal. La borona es un pan denso y rústico elaborado con harina de maíz y se solía cocer envuelta en hojas de castaño. El candeal es el pan más blanco y uniforme, elaborado con harina de trigo candeal y tiene una miga compacta y suave. El cateto es un pan que aguanta varios días sin perder su textura y se elabora con harinas recias y fermentaciones lentas. Cada uno de estos panes tiene su propia forma de ser preparado y consumido, y todos son una parte importante de la cultura gastronómica española.