Un equipo de arqueólogos en Serbia ha encontrado pruebas palpables de la existencia de combates entre gladiadores y osos pardos en el anfiteatro romano de Viminacium. El hallazgo incluye parte del cráneo de un oso pardo con marcas de heridas y una lesión en la parte frontal. Los investigadores creen que el oso murió durante un espectáculo en el anfiteatro, posiblemente debido a una infección causada por una herida. El estudio sugiere que los romanos tenían una red de caza para suministrar animales para sus espectáculos. El anfiteatro de Viminacium tenía capacidad para 7.000 personas y se cree que el oso pudo haber participado en varios espectáculos. Los investigadores también encontraron huesos de otros animales salvajes, incluidos osos pardos y un leopardo, cerca del anfiteatro. Los restos óseos se datan entre aproximadamente el 240 y 350 d.C.