La región de Laponia, en Finlandia, está experimentando un aumento significativo en el turismo debido a la popularidad de la 'Santa Claus Village' en Rovaniemi. La ciudad, con una población de 65.000 habitantes, recibe millones de visitantes cada año, lo que ha generado una serie de problemas, incluyendo la escasez de vivienda, el aumento de los precios y la pérdida de la identidad cultural. La oficina de correos de Santa Claus ha recibido más de 15 millones de cartas desde 200 países desde su apertura en 1985. El turismo en la región se estima que aporta unos 400 millones de euros anuales, y se espera que aumente en otros 200 millones en los próximos cinco años. Sin embargo, los locales están hartos de la situación y reclaman medidas para impedir el crecimiento turístico descontrolado. Un grupo de activistas locales organizó manifestaciones en septiembre del año pasado para exigir un turismo más sostenible y ético. La región también está experimentando una pérdida de naturaleza, con un 15% de los nuevos desarrollos urbanísticos relacionados con el turismo, y se han consumido 2,7 millones de metros cuadrados de naturaleza en un radio de 10 kilómetros con Rovaniemi en el centro.