Radiquero, un pequeño pueblo de 100 habitantes en Aragón, celebra la Noche de las Ánimas el 1 de noviembre, una tradición local que se remonta a la noche de los difuntos. La Asociación Cultural O Coronazo ha recuperado esta celebración, declarada Fiesta de Interés Turístico Regional, y organiza actividades como talleres de elaboración de calabazas, reparto de chocolate y torta, y charlas para explicar las diferencias con Halloween. Los vecinos esculpen calabazas para iluminar el regreso de las almetas y totones al otro mundo. La Triste Comitiva, formada por almetas y totones, recorre las calles de la localidad, y las calabazas talladas sirven de guía para que vuelvan a su morada natural: el cementerio. La celebración tendrá lugar el sábado, 1 de noviembre, a partir de las 16 horas, y se espera que los asistentes no vengan disfrazados.