Un equipo interdisciplinar de arqueólogos de la Universidad de Jaén y especialistas en arqueoastronomía del Instituto de Astrofísica de Canarias ha descubierto un complejo prehistórico en el valle del río Jandulilla, que revela la conexión entre la sexualidad y el simbolismo astronómico en los rituales íberos. El estudio se centra en dos enclaves: el heroon de El Pajarillo y el monumento pétreo de El Fontanar. El heroon de El Pajarillo es un yacimiento de la primera mitad del siglo IV a.C. que se erigía en una posición estratégica, con una torre monumental y espacios de culto. El hallazgo más llamativo fue un conjunto escultórico de ocho piezas que representaba una escena de lupomaquia. El Fontanar, por otro lado, presenta un monumento pétreo único en la cultura ibérica, con un monolito cónico de 5,3 metros de altura y una oquedad triangular en la roca que sugiere la representación de una vulva y una cavidad uterina. Los estudios de campo demostraron que, durante el orto del solsticio de invierno, el sol aparece por la acanaladura superior del falo pétreo, simbolizando la unión sagrada entre la divinidad masculina y femenina. El valle del Jandulilla se revela como un espacio sagrado articulado en estaciones rituales, donde mito, paisaje y cosmos se funden en una misma narrativa.