El profesor Lowell Edmunds ha estudiado cuatro relatos antiguos que demuestran la existencia de leyendas urbanas en la antigua Grecia y Roma. Estos relatos, conservados en textos clásicos, incluyen historias como la de una joven ateniense encerrada con un caballo, un grupo de jóvenes que creyeron estar en un barco de guerra y un soldado que se transformó en lobo. Edmunds analiza cómo estas historias se desarrollaron en entornos reconocibles, incluyeron sucesos verosímiles y se transmitieron con la expectativa de ser creídas. El estudio concluye que estas leyendas no comparten un esquema único, sino elementos concretos que conviene analizar de forma individual. Los relatos se remontan al siglo III a.C. y se encuentran en textos de autores como Esquines, Aristóteles, Ateneo, Petronio, Tertuliano y Minucio Félix. La investigación subraya que los antiguos compartían este tipo de narraciones por razones muy diversas, como explicar topónimos, advertir de las normas sociales o simplemente entretener.