La joven de la perla, un retrato de Johannes Vermeer, ha sido objeto de estudio y debate durante siglos. El historiador Andrew Graham-Dixon sugiere que la modelo podría ser Magdalena van Ruijven, hija de los mecenas de Vermeer, Pieter Claesz van Ruijven y Maria de Knuijt. La investigación comenzó con la localización de la casa de la familia van Ruijven en Delft, conocida como el Águila Dorada, donde colgaban varias pinturas de Vermeer. La joven de la perla podría haber sido pintada en 1667, cuando Magdalena tenía 12 años, edad habitual para el bautismo entre los Remonstrantes. La obra podría ser una evocación de María Magdalena, con la modelo adoptando el momento del Evangelio en el que reconoce a Jesús resucitado. El análisis técnico de la pintura revela un manejo extraordinario de la luz y una sensación de presencia inmediata. Otros especialistas han expresado cautela ante la propuesta, recordando que los artistas disfrutan manteniendo el misterio y que la obra no debe entenderse como un retrato biográfico. La casa de los van Ruijven en el canal Oude Delft ofrece un marco concreto a la historia, y la descripción de la pintura en un catálogo de 1696 coincide con la indumentaria oriental del cuadro.