La Alberca, en la provincia de Salamanca, es un municipio que ha preservado su esencia a lo largo de los siglos. Su casco urbano, con calles empedradas y arquitectura tradicional, refleja una historia que se remonta a tiempos medievales. Fue declarado el primer Conjunto Histórico-Artístico de España en 1940. La Alberca mantiene vivas sus tradiciones centenarias, como la del Ofertorio, celebrada el 15 de agosto, y la del Marrano de San Antón, el 13 de junio. La Plaza Mayor y la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción son ejemplos de la arquitectura popular serrana. La conservación de estos detalles ha sido posible gracias a políticas de protección y restauración que han respetado las características originales de los edificios. La Alberca es un ejemplo de cómo la historia y la modernidad pueden coexistir, ofreciendo a sus habitantes y visitantes un entorno que respeta y celebra su legado. La declaración como Conjunto Histórico-Artístico ha permitido que La Alberca mantenga su autenticidad, evitando transformaciones urbanísticas que pudieran alterar su carácter tradicional. La Alberca sigue siendo un núcleo poblacional significativo en la comarca, con una historia que se remonta a la Edad Media, entre los siglos XII y XIII.